Hoy nos ponemos serios, toca hablar del Informe pericial por mala praxis en urgencias. Es decir, tú vas a un servicio médico de urgencias, tienes un problema que precisa atención inmediata. Urgente como su propio nombre indica. Y te sucede que vas, te atienden y algo no va como debiera: te mandan (largan) demasiado pronto para casa, no saben cómo diagnosticarte, te diagnostican algo que no tiene nada que ver… Vamos, que sufres una negligencia.
Las urgencias son un entorno complejo: presión asistencial, decisiones rápidas y cuadros clínicos que evolucionan en horas. Precisamente por eso, una parte importante de las reclamaciones por negligencia médica se vinculan a tres situaciones: alta prematura, diagnóstico tardío o no solicitud de pruebas necesarias.
Cuando existe sospecha de mala praxis, el elemento central suele ser un informe médico pericial que responda, con rigor, a estas preguntas:
- ¿Qué debería haberse hecho según la buena práctica?
- ¿Qué se hizo realmente (según historia clínica)?
- ¿Hubo desviación relevante del estándar asistencial?
- ¿Esa desviación causó daño o lo agravó?
Claro que puede ser más extenso y entrar, a partir de aquí, en pormenores de tu caso. Es decir, puede plantear más preguntas. Pero como mínimo, esas cuatro, recuérdalas, son las cuatro críticas que tiene que incluir.
Casos típicos de negligencia en urgencias (y por qué son reclamables)
Sin entrar en listas infinitas, se repiten patrones:
- Ictus: síntomas compatibles sin protocolo adecuado o retraso en derivación.
- Infarto: dolor torácico infravalorado sin ECG/enzimas según contexto.
- Sepsis: fiebre, mal estado general y constantes alteradas sin actuación proporcional.
- Apendicitis / abdomen agudo: alta con analgésicos sin pruebas o reevaluación.
- Fracturas: lesiones no diagnosticadas o mal inmovilizadas.
- Complicaciones postquirúrgicas: alta sin descartar signos de alarma.
La reclamación no se basa en “salió mal”, sino en si hubo una actuación por debajo de lo exigible y si eso impactó en el resultado.
Qué aporta un informe pericial en una reclamación por negligencia
Un peritaje médico bien construido suele:
- Analizar la historia clínica completa (urgencias, pruebas, evolución posterior).
- Identificar si se siguieron (o no) protocolos o criterios clínicos razonables.
- Valorar el nexo causal entre actuación y daño.
- Cuantificar lesiones, secuelas y perjuicio.
- Traducir el caso a un documento entendible para abogados, aseguradoras y juzgados.
Piezas imprescindibles para “acreditar” una mala praxis
1) Historia clínica completa (y no solo el parte de urgencias)
En urgencias, cada minuto cuenta… y cada línea también. El perito revisa:
- motivo de consulta,
- constantes,
- exploración,
- pruebas pedidas y resultados,
- diagnóstico,
- tratamiento,
- criterios de alta y recomendaciones.
Si la historia es pobre o contradictoria, se analiza igualmente: a veces esa pobreza ya es parte del problema.
2) Estándar de actuación: lo razonable según el cuadro clínico
No se trata de exigir perfección, sino de evaluar qué era exigible con los datos disponibles: reevaluación, pruebas básicas, derivación, observación, etc.
3) Nexo causal: el punto crítico
La pregunta más difícil suele ser:
¿Si se hubiera actuado correctamente, el daño se habría evitado o reducido?
El perito debe argumentarlo con medicina, no con conjeturas:
- progresión típica de la patología,
- ventana terapéutica (cuando aplica),
- riesgos de retraso diagnóstico,
- comparación entre escenario real y escenario plausible.
4) Daño y secuelas: cuantificar y describir
No basta con “lo pasó mal”. Se concreta:
- lesión principal,
- complicaciones,
- limitaciones funcionales,
- tratamientos necesarios,
- secuelas físicas/psicológicas,
- repercusión laboral y vital.
Qué suele debilitar una reclamación por mala praxis (y cómo prevenirlo)
- No solicitar a tiempo la historia clínica completa.
- No conservar pruebas: informes posteriores, pruebas de imagen, etc.
- Mezclar “trato humano” con “acto médico”: son cosas distintas.
- Reclamar sin una valoración pericial previa, con expectativas no realistas.
Un enfoque médico-legal profesional empieza por un análisis honesto: hay casos con base clara y otros en los que no se sostiene el nexo causal.
Pasos recomendables si sospechas negligencia en urgencias
- Solicitar copia de la historia clínica y pruebas.
- Ordenar cronología (síntomas, visitas, evolución).
- Realizar valoración pericial para determinar viabilidad.
- Con abogado, decidir vía (civil/contencioso, etc.) según el caso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar si firmé un alta voluntaria?
Depende. Hay que ver qué información se te dio, tu estado y el contexto clínico.
¿Y si el hospital dice que “no se podía prever”?
A veces es cierto. Otras veces, la historia clínica muestra signos de alarma no atendidos. El peritaje sirve para objetivar.
Informe pericial por mala praxis en urgencias
Si crees que una atención en urgencias derivó en un daño evitable o agravado, el primer paso serio es un informe médico pericial que analice historia clínica, estándar asistencial y nexo causal. Por eso te animamos a consultarnos sin compromiso.
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