Informe pericial para incapacidad por síndrome de espalda fallida (FBSS) tras cirugía. Cuando una intervención quirúrgica de columna no logra aliviar el dolor y deja secuelas persistentes, el impacto sobre la capacidad laboral puede ser severo. En estos casos, el reconocimiento de una incapacidad laboral exige una prueba médica sólida, objetiva y técnicamente bien fundamentada.
El denominado síndrome de espalda fallida (Failed Back Surgery Syndrome, FBSS) engloba situaciones en las que, tras una o varias cirugías vertebrales, el paciente continúa presentando dolor crónico, limitación funcional y, en muchos casos, empeoramiento clínico. A efectos legales y administrativos, demostrar esta realidad requiere un informe médico pericial especializado.
¿Qué es el síndrome de espalda fallida (FBSS) y cómo afecta al trabajo?
El FBSS no es un diagnóstico único, sino un conjunto de secuelas posteriores a cirugía de columna: dolor lumbar o cervical persistente, irradiación a extremidades, limitación de movilidad, intolerancia a la bipedestación prolongada, dificultad para cargar peso y, en ocasiones, afectación neurológica.
Desde el punto de vista laboral, estas secuelas pueden impedir el desempeño normal de profesiones físicas y también de trabajos sedentarios, cuando el dolor crónico, la medicación o la pérdida de funcionalidad impiden mantener una jornada regular.
El papel clave del informe pericial en la incapacidad por FBSS
El informe pericial para incapacidad por síndrome de espalda fallida (FBSS) tras cirugía es la pieza central para acreditar ante el INSS o ante un juzgado que las secuelas existentes limitan de forma real y permanente la capacidad laboral.
En Grupo Médico Jurídico Durango, el informe no se limita a describir lesiones. Analiza la evolución clínica, los tratamientos realizados, las pruebas de imagen, la respuesta terapéutica y, sobre todo, la repercusión funcional concreta en relación con el puesto de trabajo.
¿Qué debe incluir un informe médico pericial bien fundamentado?
- Historia clínica completa antes y después de la cirugía.
- Descripción detallada de las secuelas actuales.
- Valoración objetiva del dolor crónico y su impacto funcional.
- Análisis del nexo causal entre cirugía, secuelas y limitaciones.
- Compatibilidad o incompatibilidad con la profesión habitual.
- Conclusión clara sobre el grado de incapacidad laboral.
Este enfoque técnico es el que permite sostener con garantías una solicitud de incapacidad permanente, ya sea en vía administrativa o judicial.
Tipos de incapacidad laboral en casos de síndrome de espalda fallida
Dependiendo de la gravedad de las secuelas, el FBSS puede dar lugar a distintos grados de incapacidad: parcial, total para la profesión habitual o incluso absoluta. La determinación correcta del grado depende de una valoración pericial rigurosa y personalizada.
En muchos casos, la intervención de un perito médico laboral resulta decisiva para rebatir valoraciones genéricas o incompletas realizadas por los equipos de evaluación.
Conclusión para Informe pericial para incapacidad por síndrome de espalda fallida (FBSS) tras cirugía
El síndrome de espalda fallida tras cirugía es una causa frecuente de incapacidad laboral infravalorada. Contar con un informe pericial médico sólido, especializado y enfocado a la realidad laboral del paciente marca la diferencia entre una denegación y un reconocimiento favorable.
Si te enfrentas a una solicitud de incapacidad por FBSS, puedes consultar directamente con nuestro equipo médico-jurídico a través de WhatsApp y recibir una orientación profesional desde el primer momento.
Dudas frecuentes sobre incapacidad por síndrome de espalda fallida (FBSS)
Estas son las preguntas que determinan si una solicitud de incapacidad prospera o se queda en una denegación. No son teóricas: son las que revisan el INSS y los juzgados.
El síndrome de espalda fallida (FBSS) describe la persistencia de dolor y limitaciones funcionales tras una cirugía de columna que no ha conseguido el resultado esperado. No se trata solo de “seguir teniendo dolor”, sino de una combinación de secuelas crónicas, fracaso terapéutico y deterioro funcional progresivo. En el ámbito laboral, estas secuelas pueden impedir mantener ritmos, posturas o esfuerzos mínimos exigidos por una jornada ordinaria, lo que convierte al FBSS en una causa frecuente —aunque infravalorada— de incapacidad laboral.
No. El dolor, por sí solo, no suele ser determinante. El reconocimiento de la incapacidad depende de cómo ese dolor limita funciones concretas: tiempo de sedestación o bipedestación, movilidad, tolerancia al esfuerzo, necesidad de pausas o efectos secundarios de la medicación. El informe pericial es el documento que traduce el dolor subjetivo en limitaciones objetivas comprensibles para el INSS o un juez.
Los informes asistenciales están diseñados para tratar, no para demostrar incapacidad. Describen síntomas y tratamientos, pero no valoran de forma sistemática la capacidad laboral. El informe pericial médico analiza la repercusión funcional, el nexo causal con la cirugía y la compatibilidad real con la profesión habitual, que es exactamente lo que exige la normativa.
Totalmente. La misma lesión puede ser incompatible con un trabajo físico y compatible con otro sedentario… o al revés. La incapacidad no se decide en abstracto, sino en relación con las tareas reales de tu puesto: cargas, posturas, desplazamientos, ritmos y exigencias continuadas. Un buen peritaje adapta el análisis médico a tu profesión concreta.
Sí. En FBSS es habitual que las resonancias o TAC no expliquen por completo el dolor o la limitación. La clave está en la coherencia clínica: exploración física, evolución, respuesta al tratamiento y deterioro funcional sostenido. Un perito médico experimentado sabe argumentar incapacidad más allá de una imagen “normal”.
Depende de la intensidad de las secuelas y del trabajo habitual. En casos de FBSS se reconocen con frecuencia incapacidades totales para la profesión habitual, y en situaciones más graves, incapacidades absolutas. La diferencia entre un grado u otro suele estar en la precisión del informe pericial.
Lo ideal es contar con el informe antes de iniciar o durante la reclamación administrativa, especialmente si ya existe una denegación previa. El peritaje permite anticiparse a los argumentos del INSS y reforzar la reclamación desde el inicio.
La incapacidad no es solo una cuestión clínica, sino legal. El enfoque médico-jurídico integra valoración médica y estrategia legal, alineando el informe con lo que realmente se valora en vía administrativa y judicial. Esa coordinación es la que incrementa de forma real las probabilidades de éxito.


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