Es bueno reflexionar acerca de la Ratificación del informe pericial médico en juicio. Hay profesionales que te ofrecen un informe pericial médico. No diremos que no sea bueno, pero la diferencia está en la ratificación. La ratificación es lo mismo que decir que el profesional que te firma el informe va contigo a sala y defiende en persona, delante del juez, lo que reza ese documento. Esto permite que el juez plantee de inmediato sus dudas, resuelva cosas que no acaba de entender, etc. Como ves, es importantísimo.
Un informe pericial médico puede ser excelente en papel… y perder fuerza si no se defiende bien en sala. En muchos procedimientos, el momento decisivo no es la lectura del informe, sino su ratificación: cuando el perito comparece ante el juez para confirmar sus conclusiones y responder a preguntas de abogados, Fiscalía (si procede) y tribunal.
En Grupo Médico Jurídico Durango, la ratificación forma parte del servicio cuando el caso lo requiere: no se trata solo de “redactar”, sino de sostener técnicamente el informe con claridad y solidez.
Qué significa “ratificar” un informe pericial médico
Ratificar es, en términos prácticos:
- Confirmar que el informe es tuyo y que mantienes sus conclusiones.
- Explicar la metodología: cómo exploraste, qué revisaste y por qué concluyes lo que concluyes.
- Responder a objeciones: contradicciones, preexistencias, lagunas documentales, hipótesis alternativas.
- Traducir medicina a lenguaje comprensible para el juzgado, sin perder rigor.
Por qué la ratificación puede cambiar el rumbo del caso
Un buen perito aporta algo que el documento, por sí solo, no siempre consigue:
- Claridad: explicar lo complejo sin ambigüedades.
- Coherencia: enlazar lesión → pruebas → limitación funcional → secuela/perjuicio.
- Credibilidad: mostrar método, independencia y consistencia ante preguntas difíciles.
- Resistencia al contraexamen: evitar concesiones por falta de preparación.
Cómo se prepara un perito médico judicial antes de ir a sala
Una ratificación sólida se trabaja. Estos son los pilares:
1) Relectura crítica del informe (como si fueras la parte contraria)
Antes del juicio, se revisan los puntos “atacables”:
- ¿Hay preexistencias? ¿Se explican bien?
- ¿La cronología es consistente?
- ¿La exploración está descrita con precisión?
- ¿Las pruebas apoyan lo dicho o hay interpretaciones alternativas?
- ¿Las conclusiones son proporcionales, sin afirmaciones absolutas?
2) Dominio del expediente clínico y sus fechas
En sala importan los detalles:
- fecha de urgencias,
- evolución,
- altas/bajas,
- pruebas complementarias,
- tratamientos y respuesta.
La parte contraria intentará encontrar “vacíos” o contradicciones. El perito debe conocer el expediente con seguridad.
3) Preparar el “núcleo” del caso en tres ideas
Una buena defensa suele sostenerse en un mensaje simple, repetible y demostrable. Por ejemplo:
- “Existe lesión y es compatible con el mecanismo.”
- “La evolución clínica es coherente con los hallazgos.”
- “La limitación funcional está objetivada y justifica el perjuicio/secuela.”
4) Anticipar objeciones típicas
Las más frecuentes:
- “Eso es degenerativo / previo.”
- “No hay pruebas concluyentes.”
- “El paciente exagera.”
- “No hay nexo causal.”
- “La secuela no está justificada.”
- “La duración del proceso es excesiva.”
Un perito preparado no discute “opiniones”: contesta con metodología, evidencia y razonamiento clínico.
Preguntas habituales al perito en juicio (y qué buscan realmente)
1) “¿En qué se basa para afirmar esto?”
Buscan comprobar si hay método o solo narrativa. El perito debe responder:
- exploración,
- pruebas,
- historia clínica,
- evolución,
- criterios médico-legales.
2) “¿Podría deberse a algo anterior?”
Buscan abrir una alternativa causal. Se responde:
- diferencias entre hallazgos previos y actuales,
- evolución temporal,
- agravación,
- compatibilidad con el hecho lesivo.
3) “¿Ha valorado usted personalmente al paciente?”
Si no hay exploración, el informe pierde fuerza. Cuando la hay, hay que describir qué se evaluó y cómo.
4) “¿Está usted seguro al 100%?”
Pregunta trampa. En medicina casi nada es “100%”. Lo sólido es hablar en términos de probabilidad clínica razonable, compatibilidad y coherencia con los datos.
5) “¿Por qué no considera que ya estaba curado en X fecha?”
Se responde explicando:
- evolución clínica,
- persistencia de signos,
- necesidad de tratamiento,
- criterio de estabilización lesional cuando aplique.
Errores que un perito debe evitar en sala
- Entrar en discusión emocional con el abogado.
- Responder de forma evasiva o ambigua.
- Contradecir el informe por inseguridad.
- Opinar fuera de su campo o sin base documental.
- Afirmar con rotundidad lo que no puede demostrarse.
La sala premia la claridad, el método y la serenidad.
Recomendación práctica si eres parte en un procedimiento
Si vas a apoyar tu reclamación en un informe pericial, asegúrate de que el perito:
- está disponible para ratificar si es necesario,
- domina tu documentación,
- explica limitación funcional con ejemplos concretos,
- y mantiene conclusiones consistentes ante preguntas duras.
Ratificación del informe pericial médico en juicio
Si necesitas un perito médico judicial en Madrid que no solo redacte un informe riguroso, sino que también pueda asistir a juicio y defenderlo, en Grupo Médico Jurídico Durango trabajamos con un enfoque coordinado entre medicina y derecho.
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