Hoy hablamos del Informe médico pericial para secuelas psicológicas tras accidente o agresión. Las secuelas psicológicas existen, duelen y limitan, pero con frecuencia se enfrentan a dos obstáculos: son invisibles y se prestan a interpretaciones simplistas (“eso se pasa”, “es estrés”). Por eso, cuando se reclama un daño psíquico tras un accidente de tráfico, un accidente laboral o una agresión, es fundamental contar con un informe médico pericial que acredite:
el diagnóstico clínico,
la relación temporal y causal con el hecho traumático,
la intensidad y persistencia,
el impacto funcional real (laboral, social y familiar),
y la evolución pese a tratamiento.
Qué secuelas psicológicas se reclaman con más frecuencia
Cada caso es distinto, pero suelen aparecer:
Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).
Trastorno de ansiedad (crisis, evitación, hipervigilancia).
La funcionalidad es el puente entre clínica y reclamación.
5) Nexo causal
Se valora si existe coherencia entre el hecho traumático y el cuadro: temporalidad, ausencia de explicaciones alternativas más probables, evolución esperable, etc.
Errores comunes que restan credibilidad
Diagnósticos genéricos sin exploración.
No diferenciar síntomas normales del estrés de un trastorno persistente.
No explicar el estado previo.
No cuantificar impacto funcional.
No justificar por qué, a pesar del tratamiento, persiste la limitación.
Casos típicos donde se discute mucho el daño psíquico
Accidentes con lesiones físicas leves pero vivencia traumática intensa.
Agresiones con miedo persistente y evitación.
Accidentes laborales con conflicto posterior (empresa/mutua).
Situaciones de acoso o eventos críticos en el trabajo.
En estos casos, el peritaje aporta método y reduce el debate a hechos clínicos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede reclamar si ya no estoy en terapia?
Depende: puede reclamarse si existen secuelas persistentes y están documentadas, pero la continuidad asistencial suele reforzar el caso.
¿Y si ya tenía ansiedad antes?
No invalida automáticamente. Se valora el estado previo y si el hecho traumático produjo un empeoramiento claro y mantenido.
Preguntas Frecuentes sobre el Informe Pericial para Secuelas Psicológicas
Un informe pericial sólido acredita cinco elementos clave: un diagnóstico clínico preciso, la relación causal y temporal con el hecho traumático (accidente o agresión), la intensidad y persistencia de los síntomas, el impacto funcional real en la vida laboral, social y familiar, y la evolución a pesar de haber seguido tratamiento. Su objetivo es hacer visible y medible el daño psicológico, transformando la experiencia subjetiva en datos clínicos objetivos y evaluables para un procedimiento legal, superando las interpretaciones simplistas que minimizan este tipo de secuelas.
Los cuadros más frecuentemente evaluados incluyen el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), los trastornos de ansiedad (con crisis, evitación o hipervigilancia), la depresión reactiva o el trastorno adaptativo, así como trastornos persistentes del sueño. También es común el deterioro cognitivo funcional, que afecta a la atención, memoria y rendimiento, y fobias específicas como el miedo a conducir tras un accidente. Lo fundamental no es solo la etiqueta diagnóstica, sino la descripción concreta de cómo esos síntomas limitan la vida diaria de la persona, siendo este el núcleo de la reclamación.
Es crucial cuando existe tratamiento (psicológico o psiquiátrico) pero la evolución es lenta y las limitaciones persisten, cuando la aseguradora o la parte contraria niega el vínculo con el hecho traumático, o cuando hay un impacto laboral tangible como bajas prolongadas o pérdida de rendimiento. También es recomendable cuando los síntomas continúan tras el “alta médica” de las lesiones físicas, y siempre que se necesite cuantificar el daño de forma rigurosa para una reclamación judicial o extrajudicial, dotando de solidez técnica a la demanda.
Es la pieza decisiva del informe. Un buen peritaje va más allá del diagnóstico y describe con ejemplos concretos el impacto: dificultades para conducir o usar transportes, incapacidad para sostener una jornada laboral completa, problemas de concentración, crisis de ansiedad en contextos específicos, y afectación en las relaciones familiares y sociales. Esta descripción funcional actúa como el puente fundamental entre la sintomatología clínica y la reclamación legal, mostrando de forma tangible cómo las secuelas han alterado la vida de la persona.
Sí, es posible reclamar si existen secuelas persistentes que estén debidamente documentadas, incluso tras finalizar la terapia. La clave es que el informe pericial pueda acreditar que, a pesar del tratamiento recibido, permanecen limitaciones clínicamente significativas. No obstante, una continuidad asistencial reciente suele reforzar el caso, al aportar evidencias actualizadas de la evolución y la cronicidad del cuadro. El perito evaluará la situación actual y determinará si las secuelas tienen carácter permanente o siguen requiriendo intervención.
No invalida la reclamación. Un informe pericial riguroso siempre valora el estado previo de la persona. Lo que se acredita no es necesariamente la aparición de un trastorno nuevo “ex nihilo”, sino el agravamiento significativo, claro y mantenido de una condición preexistente como consecuencia directa del hecho traumático. El perito diferencia entre el cuadro base anterior y la sintomatología adicional o exacerbada posterior al accidente o agresión, estableciendo el nexo causal sobre el empeoramiento objetivable y sus consecuencias funcionales.
La controversia es mayor en escenarios donde el daño no es físicamente evidente: accidentes con lesiones físicas leves pero con una vivencia subjetiva traumática intensa, agresiones que generan miedo persistente y conductas de evitación, accidentes laborales seguidos de conflicto con la empresa o la mutua, y situaciones de acoso laboral o eventos críticos en el trabajo. En estos contextos, un informe pericial de calidad aporta metodología, objetividad y estructura clínica, reduciendo el debate a hechos evaluables y minimizando la subjetividad en la valoración del perjuicio.
Los errores que restan credibilidad incluyen: ofrecer diagnósticos genéricos sin una exploración psicopatológica detallada, no diferenciar entre una reacción normal de estrés tras un evento y un trastorno psicológico persistente, omitir una descripción clara del estado previo de la persona, no cuantificar ni ejemplificar el impacto funcional en la vida diaria, y no justificar adecuadamente por qué, a pesar del tratamiento seguido, las limitaciones persisten. Un informe sólido evita estas vaguedades y se sustenta en datos clínicos estructurados y observables.
¿Necesito un informe médico pericial?
Si tras un accidente o agresión sigues con ansiedad, insomnio, miedo, crisis o pérdida de rendimiento, un informe médico pericial puede ser clave para acreditar el daño psíquico con rigor.
Contratar un perito médico en Madrid es más eficaz cuando médicos y abogados trabajan codo con codo. En Grupo Durango, este enfoque integral nos permite ofrecer informes periciales perfectamente adaptados a las necesidades legales de cada caso. La coordinación directa entre especialistas médicos y jurídicos garantiza agilidad, rigor técnico y una defensa sólida de tus derechos desde el primer momento.
Este sitio Web utiliza cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a tus hábitos de navegación. Al pulsar el botón aceptar nos da su consentimiento a nuestra política de cookies.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.