Ir a una reclamación de cualquier tipo sin una historia clínica completa para un peritaje son ganas de fracasar. Perdona que seamos tan directos pero ya vas conociendo nuestro estilo enfocado en resultados positivos en tus reclamaciones de incapacidad, negligencias, indemnización, etc.
Un informe pericial médico es tan sólido como la documentación que lo sustenta. Muchas reclamaciones se complican por un motivo sencillo: faltan piezas. No porque no existan, sino porque nadie las ha pedido bien, están dispersas o se aportan tarde.
Si vas a encargar un peritaje (por accidente, incapacidad, negligencia médica o agresión), conviene saber qué necesita exactamente el perito médico judicial y cómo ordenar el expediente para que sea útil.
El error más común: aportar “muchos papeles” sin estructura
No se trata de volumen, sino de:
cronología,
relevancia clínica,
coherencia,
y trazabilidad.
Un perito necesita reconstruir el caso con precisión, no adivinarlo.
Documentos imprescindibles (y por qué)
1) Historia clínica completa del episodio clave
En accidentes: urgencias iniciales, pruebas y altas. En negligencias: historia del centro, consentimiento, informes quirúrgicos, evolución, reingresos. En incapacidad: informes de especialistas, pruebas y seguimiento.
Por qué: es la base para entender qué se recogió en el momento y qué se hizo.
2) Pruebas diagnósticas (con informe, no solo imagen)
RM, TAC, Rx, ecografías,
analíticas relevantes,
neurofisiología si procede.
Por qué: el perito debe interpretar con el resultado radiológico, no con el “me dijeron que…”.
3) Informes de evolución y tratamientos
rehabilitación (con evolución, no solo “asiste a sesiones”),
medicación,
infiltraciones,
intervenciones,
alta de fisioterapia con objetivos y resultados.
Por qué: demuestra persistencia, respuesta y necesidad terapéutica.
4) Documentación funcional y laboral (si aplica)
descripción del puesto y tareas reales,
adaptaciones,
bajas y altas,
limitaciones en tareas concretas.
Por qué: el juez necesita entender el impacto real.
5) Fotografías periciales en daño estético (si aplica)
Con calidad, planos adecuados y momento oportuno.
Cómo pedir la documentación para no quedarte a medias
Solicitar historia clínica completa, no “informe resumen”.
Pedir también: pruebas, partes quirúrgicos, hojas de evolución, informes de enfermería si son relevantes, y resultados de laboratorio cuando aporten.
Guardar todo en un único repositorio (digital) y por fechas.
Si tu caso es de negligencia médica, este punto es especialmente crítico: el peritaje se apoya en lo que consta en la historia, no en recuerdos.
Cómo organizarlo para que el perito trabaje rápido y con precisión
Una estructura simple funciona muy bien:
Carpeta 1: Cronología (un documento con fechas y hitos).
Carpeta 2: Urgencias / primer episodio.
Carpeta 3: Especialistas y pruebas.
Carpeta 4: Tratamientos y evolución.
Carpeta 5: Laboral / funcional (si aplica).
Carpeta 6: Otros (fotos, comunicaciones relevantes, etc.).
Esto reduce errores, acelera la elaboración del informe y mejora la defensa.
Señales de que tu expediente tiene “agujeros” peligrosos
No hay informe de urgencias o es demasiado escueto.
No constan exploraciones seriadas.
No hay seguimiento entre dos fechas clave.
Las pruebas no tienen informe interpretativo.
Falta explicación del puesto de trabajo.
Hay contradicciones sin justificar (mejoría/peoría).
Un perito puede ayudar a detectar qué falta y qué conviene completar.
Preguntas Frecuentes: Documentación para un Peritaje Médico
El informe pericial es un análisis basado en evidencia objetiva, no en opiniones. La historia clínica completa constituye la columna vertebral de este análisis. Cada documento aporta una pieza para reconstruir con precisión la cronología lesional, la evolución, la respuesta a tratamientos y el impacto funcional. Sin una documentación exhaustiva, el perito no puede establecer con rigor el nexo causal, la gravedad de las secuelas o el perjuicio real. Las lagunas documentales son aprovechadas por la parte contraria para cuestionar la veracidad o gravedad del caso.
Los documentos críticos son: 1) Informe de Urgencias del primer día (detalla mecanismo lesional y hallazgos iniciales). 2) Informes de Especialistas que hayan realizado seguimiento (traumatología, rehabilitación, neurología, psiquiatría). 3) Resultados e informes completos de todas las pruebas diagnósticas (radiografías, TAC, RMN, electromiografías). No solo la imagen, sino el informe escrito del radiólogo. 4) Historial de Tratamientos: informes de rehabilitación detallados, cirugías, medicación. 5) Partes de Baja y Alta médica. Estos documentos forman la línea temporal base que el perito necesita analizar.
No basta con pedir un «informe resumen». Debe presentarse una solicitud formal de acceso a la historia clínica completa, especificando que se requiere: informes de urgencias, epicrisis de ingresos, informes de especialistas, hojas de evolución clínica, informes de enfermería relevantes, consentimientos informados, protocolos quirúrgicos, resultados de todas las pruebas complementarias (con informe escrito y, si es posible, soporte de imagen en CD/DVD), y toda la documentación de seguimiento. Solicítala por escrito al centro sanitario y guarda el justificante. Si es un caso de negligencia, esto es aún más crucial.
Es fundamental para demostrar el impacto real. Incluya: Descripción detallada del puesto de trabajo (tareas físicas, carga mental, posturas, entorno), comunicaciones con la empresa o mutua sobre adaptaciones de puesto, cambios de funciones o limitaciones, partes de baja laboral y sus confirmaciones, y cualquier evaluación de riesgos laborales. Si ha habido un accidente laboral, el parte de accidente. Esta documentación permite al perito correlacionar las limitaciones clínicas con las exigencias laborales concretas, transformando un síntoma en un perjuicio cuantificable.
Las lagunas más peligrosas son: 1) Ausencia de informes de exploración seriados que muestren la evolución. 2) Pruebas diagnósticas sin el informe interpretativo oficial (solo la imagen). 3) Periodos de tiempo sin documentación médica («agujeros» en la cronología). 4) Contradicciones no justificadas (ej., un informe que habla de mejoría y otro posterior de empeoramiento sin explicación). 5) Falta de concreción en los informes de rehabilitación (que no detallen objetivos, ejercicios y progresos). Estas lagunas permiten a la parte contraria argumentar que la lesión no era grave o que no tiene relación de causalidad.
La organización ideal es cronológica y temática. Cree carpetas digitales: 1) Cronología/Hitos (un índice con fechas clave). 2) Urgencias y Primeros Cuidados. 3) Especialistas y Pruebas Diagnósticas (ordenadas por fecha). 4) Tratamientos y Rehabilitación. 5) Documentación Laboral/Funcional. 6) Otros (fotos, comunicaciones). Numerar las páginas consecutivamente también es de gran ayuda. Esta estructura permite al perito acceder rápidamente a la información, identificar lagunas y construir un relato médico coherente y sólido, ahorrando tiempo y mejorando la calidad del informe final.
Tiene derecho a su historia clínica completa por ley. Si hay negativa o dilación injustificada, se debe: 1) Presentar un escrito de reclamación ante la Dirección del centro. 2) Si persiste, acudir a la Comisión de Garantías para el Acceso a la Historia Clínica de la Comunidad Autónoma. 3) En casos extremos, solicitar al juzgado que requiera la documentación como medida de prueba anticipada. Un perito o abogado especializado puede guiarle en este proceso. No desista; la falta de un documento clave (ej., un protocolo quirúrgico en negligencia) puede ser decisiva, y su ocultación se valora muy negativamente.
Sí, es una de nuestras fases esenciales. Antes de iniciar el peritaje, realizamos una auditoría documental previa. Nuestro equipo revisa minuciosamente todo el expediente aportado, identifica lagunas, contradicciones y documentos faltantes clave. Le proporcionamos un listado concreto de qué solicitar y a qué centros, y le asesoramos sobre cómo hacerlo. Solo cuando consideramos que la documentación permite un análisis sólido, procedemos con la exploración y redacción del informe. Este enfoque meticuloso evita sorpresas, garantiza que nuestro informe sea técnicamente irrefutable y maximiza las posibilidades de éxito en la reclamación.
Historia clínica completa para un peritaje
Si necesitas un perito médico judicial en Madrid, el primer paso es preparar bien la documentación. En Grupo Médico Jurídico Durango analizamos tu expediente, identificamos lagunas y elaboramos informes periciales técnicamente fundamentados y útiles para negociación o juicio.
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