valoración de puestos trabajo y la incapacidad

Valoración de puestos de trabajoA la hora de valorar la aptitud para el trabajo, hay que tener en cuenta la evaluación de las capacidades, tanto en lo psíquico como en lo físico, del individuo para realizar su labor profesional, debiendo ser compatibles tanto un nivel óptimo de salud como las exigencias propias que demanda una labor profesional.

Cuando el trabajador tenga una enfermedad de carácter grave o crónica y que como consecuencia de la misma tenga una disminución de su capacidad, es el momento en el que el médico de familia tiene que valorar si hay que solicitar una incapacidad temporal o permanente, donde los inspectores del INSS deben tener en cuenta la profesión del trabajador en cuestión.

Existen una serie de grados de dificultad en los trabajos que ayudan a los facultativos a clasificar las labores profesionales que se realizan.

Grados:

  • Grado 1: Baja intensidad o exigencia.
  • Grado 2: Moderada intensidad o exigencia.
  • Grado 3: Media-alta intensidad o exigencia.
  • Grado 4: Muy alta intensidad o exigencia.

Vamos a ver una serie de consideraciones sobre la incapacidad:

Existen dos tipos de incapacidades:

– Incapacidad Temporal

Es la situación en la que está cualquier trabajador que, debido a su enfermedad, se encuentra impedido para desempeñar sus tareas normales mientras se somete a tratamiento sanitario.

La Incapacidad Temporal impide realizar las tareas básicas de su profesión por tener una enfermedad o accidente, sea por motivos laborales o no. Es una incapacidad por un tiempo que depende del propio tratamiento que tenga que afrontar.

En ocasiones, la persona precisa de un tratamiento o asistencia, pero no necesita dejar el puesto de trabajo, por lo que puede ir a rehabilitación, seguir el tratamiento o estar a la espera de que se le realicen las pruebas diagnósticas, etc.

De igual manera existen enfermedades que al principio pueden causar una Incapacidad Temporal de mayor gravedad, pero que después hacen posible el desarrollo del trabajo sin que se hayan curado por completo.

Muchas veces el médico de trabajo en la empresa, después de hacer una valoración al trabajador y siempre que lo vea adecuado,  puede adaptar trabajador y trabajo y, cuando sea posible, cambiar las condiciones del trabajo para que siga realizando su labor, todo ello de acuerdo a sus capacidades, sin que esto afecte a su salud.

– Incapacidad Permanente

En este caso el trabajador tiene disminuida o anulada su capacidad en lo laboral y no se espera ninguna mejoría.

En el caso de la Incapacidad Permanente, se tiene que tener en cuenta la profesión en la que el trabajador dedica su actividad en los últimos 12 meses anteriores a la fecha en que se haya producido la incapacidad.

 Otros factores a la hora de valorar los puestos de trabajo

Cuando se valora el puesto de trabajo hay que pensar también en las propias enfermedades que se producen en el trabajo y por la exposición a los riesgos de la propia profesión que realice. En este concepto están tanto las enfermedades profesionales como las que tienen directamente relación con el trabajo.

Accidente de trabajo como causa de incapacidad

El accidente de trabajo es la lesión física que el trabajador padezca al realizar un trabajo por cuenta ajena. Este tipo de accidentes pueden ser también causantes de las incapacidades anteriormente mencionadas.

Las enfermedades que no estén incluidas en las categorías de enfermedades de tipo profesional, siempre que haya pruebas de que el trabajo fue la causa principal de su aparición, se considerarán accidentes de trabajo.

Como puede verse, la valoración de los puestos de trabajo y la incapacidad conocen muchas variables y cada caso es diferente y así debe tratarse por los especialistas.

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