Tuberculosis

Tuberculosis, ¿Qué sabemos de ella?

TuberculosisLa Tuberculosis es una enfermedad que produce la bacteria denominada “bacilo de Koch” y que suele afectar a los pulmones. Estamos ante una patología que puede eliminarse si se realiza un tratamiento adecuado.

En los países desarrollados no se considera a la tuberculosis actualmente como una enfermedad grave. En gran parte de los casos que se presenta, no es necesario que ingrese el paciente en el hospital. La posibilidad de que empeore es elevada cuando no se trata como es debido.

Síntomas de la Tuberculosis

Algo a tener presente es que esta enfermedad puede estar inactiva durante años sin que el paciente cuente con molestias. En el caso de que pase a una fase de activación, se pueden notar dolores en el pecho, dificultades respiratorias, tos, fatiga, pérdidas de peso, fiebres o expectoraciones con sangre.

Si se realiza un examen médico, lo más común es que se detecten inflamaciones en los ganglios linfáticos del cuello, ruidos a la hora de respirar y es frecuente que exista líquido recubriendo el pulmón.

Síntomas:

  • Dificultad respiratoria
  • Dolor en el pecho
  • Tos (algunas veces con expectoración de moco)
  • Expectoración con sangre
  • Sudoración excesiva, especialmente en la noche
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Sibilancias
  • Escalofríos
  • Pérdida de apetito

Sectores de población con riesgos más altos de Tuberculosis

El sector poblacional con riesgo más elevado de padecer la enfermedad son las personas de edad avanzada, bebés y quienes tengan el sistema inmunitario débil al padecer diabetes o SIDA. Mencionar también a los pacientes que estén recibiendo tratamientos como quimioterapia o determinadas clases de medicamentos.

Si estamos en contacto con una persona que se haya contagiado frecuentemente de la enfermedad, viva en condiciones poco saludables o que tenga desnutrición, los riesgos aumentan.

Tratamiento de la Tuberculosis

Estamos ante un tratamiento que por lo general no tiene complicaciones y adquiere gran eficacia cuando se combinan una serie de fármacos antituberculosos. Aunque todo depende de cada enfermo o del estadio en el que se encuentre la enfermedad, suele durar unos seis meses.

Cuando no se toma el tratamiento a rajatabla es posible que la curación de la enfermedad pueda complicarse, ya que las bacterias es posible que vayan oponiendo más resistencia a los medicamentos, por lo que hay que ser muy estrictos con la toma.

Suele recomendarse, además, que el paciente de Tuberculosis no salga de su casa en varias semanas para evitar así la posibilidad de contagios. Como decíamos antes, es raro que un enfermo común tenga que pasar noche en el hospital. Los síntomas, si se sigue todo el tratamiento, empiezan a disminuir a las dos o tres semanas y la persona puede llevar ya una vida normal.

Prevención de la Tuberculosis

La higiene (lavarse manos, limpieza y ventilación de casa) y  llevar una vida sana (ejercicio, comida saludable), pueden prevenir que te contagies. Esta enfermedad puede también prevenirse, incluso en los casos en que una persona ya la haya padecido anteriormente. Existe una prueba cutánea llamada PPD que se utiliza para el diagnóstico en núcleos poblacionales de alto riesgo o en personas que suelen estar expuestas a la enfermedad, caso de los trabajadores sanitarios.

Las pruebas cutáneas, si dan un resultado positivo, indican de forma clara que existe exposición a la enfermedad y que la infección no está activa. En este caso se debe tratar con el médico una terapia de modo preventivo. Las personas que están expuestas a la Tuberculosis deben hacerse estas pruebas cutáneas, a ser posible, de forma inmediata y luego proceder a pruebas de control en caso de que el resultado del examen sea negativo.

En los países con elevadas tasas de Tuberculosis se suele aplicar una vacuna denominada BCG (vacuna antituberculosa) pero, a la hora de la verdad, esta vacuna ha tenido cierta polémica por su efectividad y efectos secundarios.

Esperamos que después de este artículo te haya quedado claro lo que es esta enfermedad que en el mundo desarrollado ha quedado un poco eclipsada al ser menos frecuente de lo que lo era en el pasado, donde llegó a afectar incluso a genios como al músico Chopin.

Lo más recomendable es que si se notan síntomas como los que mencionamos al principio del artículo, no dudes en acudir a tu centro médico más cercano. Cuanto antes puedas ser evaluado, más posibilidades hay de que el tratamiento sea eficaz.

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