Peleas familiares

Peleas familiares por celebraciones de Navidad y Año Nuevo

Peleas familiaresLas fiestas navideñas son sinónimo de familia, de comidas, cenas, celebraciones, etc. En teoría, unos días maravillosos donde volvemos a ver a personas con las que no solemos tener tanto contacto el resto del año pero, aunque tengamos vínculos de tipo familiar, a veces no suele haber nada en común o interesante de lo que hablar.

No todo es negatividad claro está, puesto que hay muchas familias que se llevan estupendamente y que realmente gozan de estas fechas, aunque no se vean o no puedan hacerlo durante el año tanto como deberían.

Volviendo al principio, lo cierto es que estas fechas son para muchos unas citas “obligadas” a las que desearían no tener que acudir. La Navidad no solo es un momento estupendo para compartir y sacar todo lo bueno que llevamos dentro, también puede ocurrir que afloren nuestras desavenencias o manías en las relaciones familiares o personales.

¿Qué se puede hacer para no discutir en Navidad?

Las reglas mágicas en este sentido no existen. Aunque sí que podemos seguir una serie de consejos para salir de la mejor manera e, incluso, es posible que comportándonos bien saquemos más cosas positivas de estas reuniones familiares.

Olvídate de tener razón siempre

Tenemos que intentar no imponer nuestros pensamientos, hay que escuchar más y ser más empáticos. Seguro que en algunas cosas sabemos más que el que tenemos frente a la mesa, pero si queremos ser siempre nosotros los que llevemos la voz cantante, vamos a contar con más posibilidades de tener respuestas que no nos gusten. Ante todo, escuchar.

No tocar los temas espinosos

En todas las familias hay temas de los que es mejor no hablar. Muchos de ellos son la política, el deporte o la religión. Especialmente complicado es si sabes que de las personas que van, hay gente que piensa de manera diferente a ti.  Estos temas, para muchas personas, son fuente de acaloradas discusiones y pueden enturbiar el ambiente. Existen más temas y si ves que puede ser causa de enfrentamiento, es mejor evitarlos.

Pongámonos en el lugar del otro

Hay que preguntarse lo que pueden vivir o sentir las personas con las que estamos compartiendo estas fiestas. Debemos conocer qué es de su vida, a lo mejor tiene una mala racha y, a pesar de que no quiera, esto se trasluce en su momento vital o va a ser más probable que se generen discusiones. Escuchar a los demás siempre es una buena manera de aumentar la empatía, además lo agradecerán.

Valoremos lo que tenemos

Suele decirse esto, pero es una verdad como un templo. La vida va pasando y no sabemos cuantos volveremos a reunirnos el año que viene. Hay que intentar aceptar a las personas que tenemos a nuestro alrededor y vivir el momento, no queda otra.

¿Hay que ser amable siempre?

La educación no hay que perderla nunca. Ser amable, cordial y maduro a la hora de exponer nuestras ideas y no tratar de imponerlas, es la mejor vía que tenemos para pasar estas fechas.

Sabemos que en ocasiones no es fácil y que hay gente con la que ni hay conexión ni la soportamos demasiado, pero discutiendo no se va a ningún lado, por lo que lo mejor es obviar las discusiones y pasar esos momentos con buen espíritu y valorando realmente lo que tenemos.

Al final todo el mundo quiere sentirse bien y en paz consigo mismo y con los demás. Realmente este es el verdadero espíritu de las fiestas navideñas. Hay que aprender a comprenderse y sacar nuestra mejor versión, que es realmente el mejor presente que podemos dar a nuestros familiares y amigos.

Os deseamos, de todo corazón  🎄¡Felices Fiestas!🎄

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