Diferencias Incapacidad y Discapacidad

Diferencias entre Incapacidad y Discapacidad

Diferencias Incapacidad y DiscapacidadA menudo nos encontramos con la confusión que se presenta al hablar de incapacidad (o invalidez) y discapacidad (o minusvalía) y no es raro que se empleen estos términos de forma errónea. A través de este artículo, os vamos a contar qué es cada una de las situaciones y que derechos presentan

 

Una discapacidad no es una incapacidad

Se entiende por discapacidad, las limitaciones que presenta una persona y que dificulta e incluso imposibilita, el desarrollo normal de sus actividades. En este sentido, la discapacidad se mide atendiendo a unos porcentajes, a través de unos baremos que se encuentran recogidos en el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad.

Por su parte, una incapacidad es la situación que se presenta en las personas que, agotadas todas las posibilidades terapéuticas (médicas, quirúrgicas, rehabilitadoras), ven limitada o imposibilitada su capacidad para desarrollar su trabajo habitual o cualquier actividad laboral.

A modo de ejemplo, supongamos una persona que, por una enfermedad, ha perdido parte de su capacidad auditiva y su profesión es diseñador gráfico. En este caso, la persona tendría un determinado grado de discapacidad (según corresponda de acuerdo al baremo) pero no tendría una incapacidad para desarrollar su profesional habitual.

Grados de discapacidad y beneficios

Aplicando el baremo, el grado de discapacidad puede ir desde 1 hasta 100 (medido en porcentaje) si bien, para el establecimiento de beneficios existen unos umbrales diferenciados:

  • Discapacidad menor del 33%
  • Discapacidad hasta el 45%
  • Discapacidad hasta el 65%
  • Discapacidad mayor del 65%

Dependiendo del grado que presente el individuo, tendrá una serie de beneficios que pueden ir desde ayudas para la adquisición de viviendas, rebajas de impuestos, descuentos, asistencia sanitaria, posibilidad de jubilación anticipada hasta, en determinados casos, acceso a pensiones no contributivas.

Grados de incapacidad y pensión correspondiente

En el caso de la incapacidad, ya no se tiene un valor numérico, sino que se divide en 4 tipos diferentes según las limitaciones o imposibilidad que presente el trabajador para el desarrollo de la actividad laboral:

  1. Incapacidad permanente parcial: es aquella situación del trabajador que ve disminuida en un 33% su capacidad para desarrollar algunas de las tareas fundamentales de su trabajo habitual.
  2. Incapacidad permanente total: en este caso, es la situación en la que el trabajador se ve imposibilitado, por sus patologías y las limitaciones que le producen, a desarrollar las tareas fundamentales de su actividad laboral.
  3. Incapacidad permanente absoluta: se trata de aquella situación en la que el trabajador no está capacitado, por sus patologías y limitaciones, para el desarrollo de cualquier actividad profesional.
  4. Gran invalidez: en este caso, además de cumplirse la condición anterior, la persona necesita de la ayuda de terceros para el desarrollo de los actos más esenciales de su vida (comer, vestirse, etc.).

Las personas con una incapacidad reconocida y, siempre que cumplan determinados requisitos (años cotizados, no tener deudas con la seguridad social, etc.) tiene derecho a cobrar una pensión contributiva. El importe de esta pensión se calcula a partir de la base reguladora del trabajador y, dependiendo del tipo de incapacidad, puede ser:

☛ Incapacidad Permanente Total: 55% de la base reguladora (ampliable al 75% para personas de más de 55 años)

☛ Incapacidad permanente absoluta: 100% de la base reguladora

☛ Gran Invalidez: 120% de la base reguladora

En el caso de la incapacidad permanente parcial, ésta no conlleva una pensión sino el pago de una cantidad (indemnización) correspondiente a 24 mensualidades de su base reguladora.

¿Dónde solicitar la incapacidad? ¿Y la discapacidad?

Ya hemos visto que incapacidad y discapacidad son términos diferentes y, por tanto, también existen diferencias en la forma de solicitar una u otra. Mientras que la incapacidad se solicita en el Instituto Nacional de la Seguridad Social o en el Instituto Social de la Marina, las discapacidades deben solicitarse en el organismo competente en materia de asuntos sociales de cada Comunidad Autónoma.

Como veis, aunque en muchas ocasiones se confunden los términos de discapacidad e incapacidad, se trata de cosas distintas que dan derecho a beneficios distintos. Esperamos haber podido arrojar un poco de luz sobre esto y os recordamos que, en caso de que tengáis alguna duda u os hayan denegado alguna incapacidad o discapacidad, estamos a vuestra disposición a través del teléfono 913076219 o mediante el siguiente formulario.

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