despido improcedente

Despido improcedente

Grupo Médico Jurídico Durango comparte con vosotros esta nueva sentencia emitida en lo Juzgado de lo social de Madrid. La resolución es el resultado de un caso de despido improcedente de una educadora por parte de su centro de trabajo.

La demandante, cuya profesión habitual es de Profesora de Formación Profesional II, interpone una demanda contra su empleador al producirse su despido por no haber comparecido al trabajo sin causas justificadas.

El día 7 de octubre la empresa procedió a despedir a la demandante por abandono de su puesto de trabajo, el cual los vinculaba a través de un contrato de duración indefinida.

En esta carta consta que la actora no había asistido a su lugar de trabajo luego de finalizar sus vacaciones el día 1 de septiembre de 2015, fecha en la que se iniciaban los trabajos preparatorios del comienzo del curso.

Consta acreditado que la profesora justificó su ausencia dicho día mediante la aportación de un justificante médico que aconsejaba reposo.

El martes 8 de septiembre la empresa remite un burofax para que justifique inmediatamente sus ausencias al puesto de trabajo, o se incorporase a su actividad laboral. Este burofax no se fue contestado por la trabajadora, por la empresa demandada le impuso una sanción de suspensión de empleo y sueldo por quince días. Esta sanción no fue impugnada por la demandante.

Tras continuar la trabajadora sin acudir a su centro de trabajo, aun después de finalizar la suspensión de empleo y sueldo acordada mediante la sanción, fue despedida mediante la carta de despido a la que se hace referencia anteriormente.

El diagnostico que dio lugar a este proceso de incapacidad temporal, fue un tumor de células gigantes de la vainta tendinosa del tobillo izquierdo. Además de problemas oncológicos derivados de carcinoma y algunos episodios de ansiedad.

El despido disciplinario se recoge en el artículo 54.2 del estatuto de los trabajadores, donde expone “el contrato de trabajo puede extinguirse por decisión del empresario, mediante el despido basado en un incumplimiento grave y culpable del trabajador”, también “las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo.

Debe entenderse que el despido de la profesora resulta improcedente ya que la actora contaba con pruebas justificadas de su ausencia al puesto de trabajo.

Por todo lo anterior expuesto el tribunal da a la razón a la demandante, condenando a la empresa a readmitirla en su puesto de trabajo y a abonarle los salarios de tramitación previstos en el artículo 56.1.b, ET, o bien a indemnizarle.

Todo el proceso judicial fue llevado a cabo por nuestro equipo multidisciplinar de médicos y abogados, quienes hicieron posible que esta trabajadora pudiera ser reincorporada a su trabajo habitual, con todos sus derechos e indemnizaciones.

En Grupo Médico Jurídico Durango ponemos a su disposición un equipo multidisciplinar experimentado en los expedientes de incapacidades y discapacidades por diferentes patologías. Llámenos a este teléfono 91 307 6219, o rellena el formulario de contacto.
Nuestros médicos peritos estudian la viabilidad de su caso a fin solicitar con éxito el proceso ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social.

sentencia

 

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